
El ritmo del avance tecnológico durante los pasados 50 años ha sido más que vertiginoso; todavía no nos reponíamos de nuestros asombro por haber llegado a la luna cuando ya podíamos platicar con los astronautas desde la comunidad de nuestros hogares, dar forma a nuestros propios libros y difundirlos mundialmente y reemplazar ‘’hilo en el dedo’’ por el bip de una agenda electrónica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario